lunes, 23 de mayo de 2011

Ensayo EL DOCENTE COMO MEDIADOR DEL APRENDIZAJE

EL DOCENTE COMO MEDIADOR DEL APRENDIZAJE



            Aunque es innegable el carácter individual del aprendizaje escolar, es evidente que el estudiante no construye el conocimiento en solitario, sino gracias a la mediación del docente en un momento y contexto cultural particular. Al docente se le han asignado diferentes roles: el de transmisor de conocimientos, el de animador, guía o supervisor del proceso de aprendizaje e incluso el de investigador educativo.

            La función del docente no puede reducirse ni a la simple transmisión de la información ni a la de facilitador del aprendizaje, en el sentido de concretarse a arreglar un ambiente educativo enriquecido, esperando que los alumnos por sí solos manifiesten una actividad.

            El aprendizaje funcional, los contenidos y los métodos son simples medios que el docente ocupa para preparar al alumno a vivir como persona y ciudadano(a). El profesor(a) como mediador del aprendizaje debe: Conocer los intereses de alumnos(as), sus diferencias individuales, sus inteligencias múltiples, sus necesidades evolutivas, los estímulos de sus contextos: familiares, comunitario y educativos y mediar el nuevo aprendizaje con esas realidades.

            El docente actual, debe ser un facilitador del aprendizaje, debe tratar que el alumno sea quien genere su aprendizaje proporcionando alternativas para que eso ocurra, como la construcción de significados Y esta situación de aprendizaje debe aplicarse en todas las áreas, así se conseguiría alumnos con aprendizajes significativos.

            Por otra parte, se debe tener en cuenta que el objetivo de facilitar el aprendizaje no es un fin en sí mismo, sino que está en función de desarrollar dicha intervención para que el alumno logre cada vez mayor autonomía; es decir, que el alumno aprenda con el docente, sin el docente y a pesar del docente.

El docente facilitador–conductor de los procesos de aprendizaje, parte de la idea del profesor como guía y de la premisa de que éste debe conocer, saber, utilizar, evaluar, perfeccionar, recrear o crear estrategias de intervención didáctica efectivas (aspectos todos que requieren de una profunda y reflexiva formación).

            Sobre la relación descrita se ha teorizado en múltiples ocasiones; pero es necesario operativizar dichas conceptualizaciones y llevarlas al plano de lo concreto, para favorecer la actuación de los profesores, que es palabra clave en lo referente a competencias de los mismos, sobre todo en lo pedagógico y por ende en lo didáctico, que es finalmente su forma de actuación en el aula.

El docente como facilitador cumple con las siguientes funciones de manera efectiva para el aprendizaje:

   * El docente, preferentemente, estructura el material, el medio o la situación de enseñanza, de modo que la interacción entre el estudiante y este ambiente organizado defina el camino a seguir o el objetivo a alcanzar.

   * Organiza un ambiente rico en estímulos donde se "dan" las estructuras que quiere enseñar.

   * Propone metas claras, apoya al estudiante en su elección. Desarrolla criterios para determinar si se llegó o no a la meta deseada. Luego de aceptadas, apoya el proceso de aprendizaje.

   * En la función de apoyo mantiene una posición permisiva y atenta.

   * Responde siempre a los aspectos positivos de la conducta del estudiante y construye a partir de ellos.

   * Interviene sólo si se lo solicitan o si es muy necesario. En ambos casos con acciones más que con palabras.

   * Acepta el error como un elemento natural e inherente al proceso de investigación.

   * No se muestra ansioso por llegar a resultados. El aprendizaje es un proceso, a veces lento.

   * Su actitud y actividad muestra a un adulto interesado en lo que sucede. Curioso frente a los resultados, su actitud muestra que sabe que también él está aprendiendo.

   * Selecciona actividades que le interesan, demuestra saber que enseñamos lo que sentimos, hacemos o somos rara vez lo que decimos.

   * Recurre tanto como puede a preguntar. Cada vez que lo hace espera la respuesta. Evita el uso de preguntas vacías, aquellas que no requieren o no aceptan respuestas).

   * Si pregunta, da tiempo, propone medios, reformula, acepta y construye sobre las respuestas o las respuestas parciales.

   * Al formular una pregunta no señala a un alumno en particular. (Con esto sólo se logra aumentar la ansiedad del alumno señalado, disminuye su actividad mental, por lo menos la actividad coherente) y crea una actitud de espera en el grupo muy distinta de la actitud de búsqueda que se pretende).

   * Si participa en un trabajo grupal, adopta el tono y la actitud de quien construye con el grupo, no impone su criterio, sugiere y deja actuar.

   * Si sus argumentos no son aceptados, actúa como reconociendo que no son convincentes para el grupo. No recurre a su autoridad, deja actuar, escucha. Si procede, busca otro ángulo o las fallas de su argumentación.

   * Usa un lenguaje matemático tan preciso como su auditorio puede aceptar y no exige lo mismo de los estudiantes. Prefiere que ellos usen sus propias palabras.

   * Apoya a los estudiantes individuales a relacionar el conocimiento nuevo con el ya adquirido.

   * Estimula la expresión personal de lo aprendido.



Así como es indispensable el saber cómo debe actuar el docente constructivista como facilitador del aprendizaje, que es nuestro punto de estudio,  se hace necesario conocer la evolución de este aprendizaje en el alumno, que será finalmente lo que determinará el éxito.

El concepto del Docente acerca de cómo se realiza el aprendizaje  dirigirá sus esfuerzos para enseñar. Cuanto mejor  se comprenda el proceso de aprendizaje, mejor se adaptará al esfuerzo de enseñar. Para ello debemos tener claro que el aprendizaje está facilitado cuando:

   * La actividad tiene significado para el alumno.

   * La materia corresponde al nivel de madurez del alumno.

   * Las actividades de aprendizaje están concebidas de tal modo que el alumno puede responder satisfactoriamente, tener éxito.

   * El alumno percibe su éxito en el aprendizaje.

   * El ambiente es agradable para el alumno.

            Que claro entonces, que el docente constructivista confía en la capacidad de sus alumnos para encontrar  respuestas a las preguntas y soluciones a los problemas, por tanto fomenta la autonomía moral y cognitiva. Enseña  a partir de problemas que tienen significado y por ello hace diagnósticos de los problemas, necesidades, intereses y recursos tanto de los alumnos como del entorno.

            En cualquier sistema de enseñanza-aprendizaje la mediación pedagógica debe ocupar un lugar de privilegio. En los sistemas de educación a distancia, esta mediación se da a través de los textos y otros materiales puestos a disposición del estudiante. Esto supone que los mismos son pedagógicamente diferentes de los materiales utilizados en la educación presencial. La diferencia pasa inicialmente por el tratamiento de los contenidos que están al servicio del acto educativo. De otra manera: lo temático será válido en la medida en que contribuya a desencadenar un proceso educativo. No interesa una información en sí misma, sino una información mediada pedagógicamente.

            Antiguamente, el maestro producía un proceso de instrucción más que de enseñanza. El docente era un repetidor de conocimientos, los cuales el alumno podría no interiorizar ni cuestionar. El maestro no tomaba en cuenta las vivencias del niño y no conocía lo decisivo de la educación informal en la formación del mismo. Así se transmitían los conocimientos en una manera literal, no se construían sólo se recibían pasivamente. El educando era una verdadera caja o archivo de datos memorizados los cuales no entendían o no eran capaces de aplicarlos a sus exigencias diarias, pues no iban acorde con su realidad.

            Hoy en día, se pretende realizar un proceso de retroalimentación en el sentido de que se enseña y aprende al mismo tiempo, pues de la buena relación entre ambas partes surgen experiencias significativas y formativas.

            El trabajo del docente y los materiales didácticos dirigidos a adultos de pluricidad de auditorios deben conceptualizarse como agentes generadores de motivación positiva para el aprendizaje, la responsabilidad y la superación; hacer de esto algo permanente y utilizar todos los recursos posibles. Pues el individuo motivado con base en sus propios intereses y deseos innatos, tiene la base para aprender y estudiar significativamente a largo plazo. De ahí que sea la motivación como forma de autorrealización el eje central que debe mantenerse a través del desarrollo de los cursos para alcanzar el éxito.

Se debe recordar que el verdadero aprendizaje significativo es el que produce cambios de comportamiento (no por crecimiento o maduración) de relativa permanencia, resultado del cumplimiento de los objetivos propuestos por la persona como su proyecto de vida.

2. ¿Qué espera el alumno adulto de su educador?: El alumno es un espíritu, mente y ente abierto a todo tipo de influencias y motivaciones y más si es de su maestro. Los disvalores no van con una persona que por ser formador-educador, es primero ejemplo, guía y estímulo. (Colaboracion Prof. Floralis Marcano)

Participante:
Lizandro Rada
C.I. 11033412


2 comentarios:

  1. Lizandro, en efecto el papel del docente hoy dia es tanto complejo, como retador y requiere de procesos de "reingenieria" constantes. Las grandes ventajas de ser mediadores actualmente, es en definitiva procesos de retroalimentacion enriquecedores, bien sea por ser positivos o tambien que generen areas de oportunidad, especialmente para los docentes. Buen uso de las caracteristicas del deber ser (docentes) y del como deber sentir (estudiantes)

    Ana Cecilia Urbina
    C.I. 10756858

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  2. Comparto contigo la idea de que el estudiante tiene practicar el autoaprendizaje, por supuesto que si tiene un facilitador o un guía que lo apoye en este proceso, el camino hacia el aprendizaje se le hace más liviano y mejor direccionado. Realmente hace falta más docentes que sirvan de mediador entre el estudiante y el proceso de aprendizaje.
    Mayanin Matos Meléndes
    C.I. 7.956.985

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